A continuación, te presentamos una síntesis de los animales más representativos y su simbolismo a lo largo de la historia:
Felinos Carnívoros
Entre los carnívoros los felinos gozan de una simbología ambivalente. Naturalmente, tendríamos en primer lugar, como en el caso del elefante, un clásico de la simbología, universal: el león, positivo en alto porcentaje, si bien existen segundas lecturas con alguna carga negativa que degradan ligeramente la valoración muy alta del animal. Otro felino ciertamente ensalzado en los Bestiarios es la pantera , asociada a la Casa de Judá en los relatos bíblicos, y como en el ejemplo anterior, símbolo también de Cristo. La pantera, apreciada por su belleza, es también valorada, en los Bestiarios, por su aliento que emite una fragancia maravillosa. Esto último, naturalmente, es pura ficción, lo que no ha impedido asociaciones muy recientes. El zorro, el lobo y el oso —animales heráldicos por excelencia- no consiguen cristianizar su simbología.
Anfibios y Peces
Agrupados juntos por su adscripción al medio acuático, estos son mayormente casos de simbología positiva frente a la negativa. Los dos anfibios más comunmente citados y representados en las fuentes son ranas y los sapos.
Mamíferos
Este grupo resulta el más difícil de sistematizar al ser, además, el más numeroso. Podríamos dividir a los mamíferos en hervíboros y carnívoros. Hay hervívoros, como la cabra, que tiene cualidades comparadas con las de Cristo. El caballo, apreciadísimo en la Edad Media, supera, y lo hace gracias a los valores de la sociedad feudal, una simbología adversa que arranca de la Biblia.